Ahora soy un miserable asalariado... Que gacho



Híjole mano, yo acostumbrado a la buena vida y mandar en mi propio negocio... Digo, mi catedral, y ahora debido a que no depositaban limosnas ni me entregaban el diezmo, tuve que buscar chamba y ahora soy un miserable asalariado esperando con ansias locas que llegue la quincena. Y lo peor es que trabajo todo el día como burro, y no me alcanza el dinero para mantener mi estilo de vida de padrecito; y por supuesto que ya no tengo nada de tiempo para escribir en éste, mi sacrosanto blog.

Bueno, pos ni modo, ya resurgiré de mis cenizas burguesas para volver a darme una vida llena de placer, mientras tanto:

1 comentario:

C.P. Fabiola Munguia De Cardiel dijo...

jajajaja
buen dia Excelencia.. no queda mas remedio que trabajar asi como dijo Fox, como negro para algun dia descansar como blanco... :(